Curiosidades Publicado el 24.01.2019

Protocolo de la hamburguesa 馃崝, 驴C贸mo te comes la tuya?

El simple hecho de comer una hamburguesa en un restaurante, sin liarla parda, puede convertirse en un reto del cual no todos solemos salir airosos. Si bien es cierto que podemos recurrir al cuchillo y el tenedor, la hamburguesa es una delicia que se presta para comer a gusto, con las manos. Después de todo, cuando la comemos en su pan, con sus condimentos, su lechuga, su tomate, su bacon y sus salsas, la hamburguesa es una versión de sándwich y, como tal, la mejor idea es comerla sin utilizar cubiertos. ¿A qué sí?

Comerte una hamburguesa sin meterte en un berenjenal, ¿es posible?

Por extraño que pueda parecerte, la misión de comer una hamburguesa sin mancharse las manos y el entorno circundante se ha convertido en una cuestión de estudio científico. Es que poder comer una hamburguesa sin que todo lo que le añade sabor se escape del pan es un asunto serio. En efecto, la plataforma del universo de los videojuegos Kotaku nos cuenta que un programa de televisión japonés, Honma Dekka, ha revelado que la manera perfecta de comer una hamburguesa sí existe.

Esa manera ideal se basa en una investigación llevada a cabo por tres profesionales, un experto en mecánica de fluidos, un ingeniero y un odontólogo. Ellos analizaron y, según se afirma, descubrieron, el modo estratégico para coger la hamburguesa y comerla sin problemas. Y tardaron cuatro meses en encontrarlo, así que esto no es una cuestión de risa.

La clave está en sujetar la parte superior de la hamburguesa con tres dedos, índice, mayor y anular, y sostenerla por debajo con los pulgares y los meñiques. De ese modo te aseguras de abarcar la mayor superficie de la hamburguesa posible, y restringir la libertad de sus ingredientes para moverse a su aire. Prueba a comerte así tu hamburguesa y comprueba los resultados. Total que, ¡no pierdes nada!

Otra alternativa grandiosa para comerte tu hamburguesa

El mayor problema de comerte una hamburguesa y ofrecer una escena mística, que mezcle torpeza con pringue, es el entorno y el público que puede estar mirándote. Es que, claro, hay que conservar la imagen pública. En esta situación, puedes poner en práctica el método científico e intentar de que no te caiga ni una miga en el plato.

Sin embargo, tenemos para ti una propuesta mucho más relajada y agradable… ¡Cómetela en la comodidad de tu propia casa! Y no, no te estamos pidiendo que la hagas tú mismo. Queremos ponértelo mucho más fácil. En Just Eat, tenemos restaurantes, como Tates, que llevarán tu hamburguesa hasta la puerta de tu casa. De esta manera puedes disfrutarla como a ti te gusta, sin estar pendiente de lo que la gente dirá del lío que has creado. Si la lechuga o el bacon o lo que sea que caiga en tu plato, ¿qué importa? De todas formas, puedes recuperarlo con tus deditos y comértelo tranquilamente.

Es una idea brillante para montar una fiesta con amigos. El motivo es lo de menos, ya que puedes pedirlas para celebrar un cumpleaños, para ver un partido, para una noche de videojuegos e, incluso, para disfrutar de una cenita romántica. Al tener que comer una hamburguesa con sus manos, tu pareja no podrá estar con el móvil mientras cenáis. Y tú, podrás presumir de comerte tu hamburguesa de manera científica. Además, lo vas a necesitar, porque algunas de sus hamburguesas (ver el menú de Tates), como la de Arkansas, vienen rellenas de un montón de ingredientes, y vas a querer saborear hasta el último bocado.