¿Un picnic en invierno? ‘Eso son planes de primavera’, pensarán algunos. Pues quién te dice que no puedes hacer un picnic en invierno. Nosotros te damos las claves en este artículo para hacer un picnic en invierno sin morir en el intento.

 

Clima

Antes que nada, previsión. Mira el parte meteorológico y comprueba que ese día no vayan a caer chuzos de punta. El frío se resuelve rápido, pero la nieve o la lluvia, regular… A menos que busques un parque o un bosque con un espacio techado. Pero no te lo aconsejamos. Intenta al menos que no llueva, para que tu experiencia sea más satisfactoria. No queremos que pilléis un resfriado así por así.

 

Lugar

Después de elegir el día, busca un parque o bosque que no se utilice estrictamente como parque infantil. Lo mejor es que busques un parque grande como El Retiro (Madrid) o La Ciudadela (Barcelona). Así tendrás todo el espacio del mundo para montar el chiringuito sin que se te monten otros encima.

 

Ropa

Como es de esperar, tendrás que ir abrigado. Un picnic en invierno puede ser un plan exitoso si no te pasas de listo. Si nos escuchase un noruego, diría el típico proverbio “No hay mal tiempo, sino ropa inadecuada”. Además de tus pantalones y tu jersey, no está de más ponerse una camisa interior y unas mallas. Con eso y un abrigo, vas más que cubierto para los 5 grados que pueden acechar en cualquier momento.

 

Comida

Ahora viene el plato fuerte, nunca mejor dicho. Elegir la comida para hacer un picnic en invierno, es bastante importante. Más que para un picnic en cualquier época del año. Quizá en primavera lo que te apetece es pedir unas bandejas de sushi. Y quedarte tan ancho. En un picnic en invierno también lo puedes hacer, oye. Pero nosotros te recomendamos pedir una comida más caliente, o al menos templada. ¿Que tal unos dumplings? ¿Unos baos? ¿Unos noodles? Eso siempre entra bien. También puedes optar por algo más genérico como una pizza o una hamburguesa, pero la idea es salir de tu zona de confort. Otra idea es pedir comida india, que siempre viene en tuppers bien cerrados, perfectos para consumir en cualquier lugar. O un curry tailandés, que te calentará más que una manta eléctrica.

 

No olvides

Ya tienes el día, el lugar, la ropa, la comida… ¿No falta nada? No te olvides de llevar algo de entretenimiento: un libro, una revista, un cuaderno, un bloc de dibujo, una cámara, música, un juego de mesa, unas cartas, un balón… Da igual si vas solo, en pareja, en grupo. El sonido de los pajarillos está muy bien, pero a los tres cuartos de hora vas a echar de menos algo más.

 

Hacer un picnic en invierno es más que posible. Sólo hay que ser más precavido que en otra época del año. Pero el plan puede ser más divertido y original de lo que crees.