¿Te cuesta tragar? ¿No te sacan de casa ni las segundas rebajas? Es normal. Ha llegado el momento que todos temíamos.

El resfriado ya está aquí. Y con él, los síntomas más odiosos:

  • Dolor de garganta como si se te hubiese agarrado un perro rabioso.
  • Destemplanza o fiebre, y no precisamente la del sábado noche.
  • Náuseas y más cansancio que después de escalar el Everest.
  • Mocos para parar un tren y ese escozor de tanto sonarse la nariz.

Ya puede ser porque un día te dejaste la bufanda en casa, o simplemente porque la oficina donde trabajas ahora mismo es una fábrica de virus. El caso es que el resfriado acecha, y por eso queremos darte unos consejos de la abuela para combatir el resfriado. ¡Y es que las abuelas siempre tienen razón! Ya lo dice el refrán: Más sabe el diablo por viejo por diablo. Y no precisamente porque nuestras abuelas sean el demonio. Porque si hay algo que las caracteriza es esa preocupación constante de que los suyos estén bien. ¡Un saludo a todas las abuelas del mundo!

 

1. No salgas de casa

 

Regla número uno del manual de abuelas. No salgas de casa ni para hacer la compra. Está totalmente demostrado que el reposo, en cualquier enfermedad, es esencial para combatirla. Tu cuerpo necesita descansar, regenerar tejidos y hacerle un nextazo al mundo exterior. Y a los demás: si me queréis, irse.

 

2. Si sales, abrígate bien

 

Vamos con la segunda parte. Si por un casual de la vida, tienes que salir de casa… Soborna a un amigo para que te haga la gestión. Para algo están los compis de piso, ¿no? Pero bueno, si por lo que sea, tienes que poner un pie fuera de casa, abrígate. Ponte la armadura térmica, con escudo incluido. Es decir, no te quites el pijama por nada del mundo, ponte el abrigo encima, esa bufanda horrorosa que te regalaron en Navidad, y un gorro de lana. Bien preparado, oye.

 

3. Toma algo calentito

 

Aquí viene el grueso de cualquier manual de abuelas. Si te saltas este capítulo, estás perdido. Durante el encerramiento, tienes que seguir unos sencillos pasos para combatir el resfriado.

Para empezar, tu cuerpo necesita agua. Mucha agua. Hidrátate todo lo que puedas. Y segundo, todo lo que pase por tu garganta debe estar a una temperatura entre templada y caliente. Pero tampoco te pases de listo, que no eres Charmander. Si te irritas la garganta, todo va a empeorar. Caliente pero no hirviendo.

¿Qué puedes tomar para el resfriado? Las infusiones son tus muy-mejores amigas. Sí, son el elixir de la vida. Una abuela puede decirte mil combinaciones de posibles infusiones. Vamos a condensarlas todas en una, que es lo más efectivo:

 

Infusión contra el resfriado

-Miel: es antiséptica y cicatrizante.

-Limón: es antioxidante y rico en vitamina C.

-Jengibre: es antiinflamatorio y expectorante. Pa fuera lo malo.

-Canela: aumenta la temperatura corporal y hace que transpire.

-Ajo (opcional): es el antibiótico natural por excelencia.

 

Otro remedio natural, digno de cualquier abuela, es la sopa. Otro elixir de los dioses. La sopa, sobre todo la de verduras, está cargada de vitaminas que ayudarán a tu cuerpo a pegarle una patada al puñetero resfriado. Quien dice sopa, dice sopa española o de cualquier parte del mundo. Aquí te recomendamos tres tipos de sopa que te van a venir de perlas:

 

Ramen

Venga, ya sabemos que era la primera sopa que te había venido a la cabeza. Es una sopa japonesa, con un caldo bien concentrado y lleno de nutrientes para levantar a un muerto. Muchos de ellos se elaboran con ingredientes, como el jengibre, la cebolla y el ajo, recomendados para combatir el resfriado.

 

Tom Yam Kung

Esta es la sopa tailandesa que tu cuerpo necesita. Al igual que la infusión de arriba, esta sopa incorpora limón, pero también zumo de lima y hojas de lima kaffir. ¡Equípo cítrico al rescate! Además, tiene chalotas, que son antiinflamatorias y tienen propiedades antivirales y antibacterianas. Por si fuera poco, la leche de coco tiene mucho potasio, que es buenísimo contra los calambres. ¿Te sumas a esta sopa?

 

Sopa de miso

Otra sopa japonesa, muy reconocida en el mundo, es la sopa de miso. ¿Quién no ha probado la sopa de miso como entrante alguna vez? Esta sopa es un claro reconstituyente durante el resfriado. Está elaborada a base de miso, que contiene bacterias ácido lácticas para mantener el equilibrio de la flora bacteriana intestinal.

 

¿Cuál de estos tres tipos de sopa vas a tomar para decirle adiós al resfriado? También puedes ir de cabeza a por las tres. Y que no se te olviden las infusiones. Y no salgas de casa. Vale, ya nos ha salido la abuela que llevamos dentro.