El 9 de marzo es un gran día. Un día para celebrar el mayor invento de la historia: la tortilla de patatas. Nos hemos puesto tan poéticos que queremos compartir con vosotros una oda a la tortilla de patatas que no dejará a nadie indiferente. Lee con atención y fúndete con cada línea como si fuese el aceite de oliva. Oh, tortilla de patatas, eres nuestra musa.

 

Oda a la tortilla de patatas

 

Tortilla de patatas, regalo de oro

Nacida de la austeridad y el ingenio

Aroma de casa, receta sin pretensión

Un poco de amor, patatas, aceite y huevo

 

Sin cebolla eres para los clásicos;

a los exigentes, satisfaces con pimientos

Sólo tú unes a los inconformistas

Eres la excusa, el aliciente para vernos

 

El oro líquido te envuelve con su fragancia

Tus patatas se pochan a fuego lento

Un golpe de muñeca, un giro inesperado

Te das la vuelta sin miedo ni remordimiento

 

Por la sartén te deslizas como la seda

Siempre que el teflón sea el revestimiento

Tu cebolla es la invitada que te endulza,

la golosina que nos sacia con su caramelo

 

Tus mordiscos no tienen estación:

estás en verano, otoño, primavera o invierno

Un pincho mañanero o un bocata de merienda

Porque tú siempre te adaptas al momento

 

Cuajada o jugosa, te prestas a la elección

El comensal siempre te devora contento

Sólo unos minutos marcan la diferencia

Sólo tú homenajeas al capricho del Tiempo

 

Fiel a ti, te llevaré siempre conmigo,

hasta el fin del mundo, allá a donde vaya,

a cualquier rincón del planeta,

a la hierba del picnic, a la arena de la playa

 

Gracias por transportarme a mi infancia

Gracias por la esponjosidad de tu cuerpo

Gracias por hacerme sentir como en casa

Gracias por ser la magia del cuento

 

¿Qué te ha parecido nuestra oda a la tortilla de patatas? ¿Te has sentido parte de ella? Seguro que sí. Porque es lo bueno que tiene la tortilla de patatas. Que acepta cualquier exigencia: clásica, con cebolla, con pimiento, con bacalao, con chorizo. Cuajada o jugosa. Caliente o fría. En verano o invierno. Por la mañana o por la tarde.

En resumen, el descubrimiento que más nos enorgullece. Ya sabes: compártelo con tus seres queridos para honrar al plato gastronómico más versátil de todos los tiempos. ¡Viva la tortilla de patatas!