Al buen tiempo, buena cara. Y no veas la cara que se te queda cuando pruebas la comida mediterránea. Se te queda mejor que en una sesión de spa, porque está demostrado que la comida mediterránea es la más saludable del mundo. Así, sin modestia, oye.

¿Qué se considera comida mediterránea? Es la gastronomía de los países que rodean el mar Mediterráneo, como España, Francia, Italia, Grecia, Marruecos y Turquía, entre otros.

 

La comida mediterránea se caracteriza por ser:

 

Ligera

Sus platos no suelen incluir alimentos pesados, como la mantequilla o la nata, por ejemplo. Ni tampoco se caracterizan por abusar de los fritos. Es decir, es una cocina que facilita la digestión y que no te hace sentir hinchado.

 

Equilibrada

Este es el pilar más importante de la comida mediterránea. Intenta ser equilibrada en el sentido de respetar la diversidad de nutrientes que necesita nuestro organismo para funcionar correctamente: vitaminas, carbohidratos, minerales, lípidos y proteínas.

 

Natural

La comida mediterránea generalmente huye de los alimentos procesados: usa alimentos frescos (no congelados) y no abusa de los alimentos refinados que tienen ingredientes añadidos (conservantes, colorantes, edulcorantes…).

 

10 platos de comida mediterránea que deberías pedir

 

1. Paella

Si la paella no es equilibrada, ¿de qué estamos hablando? Arroz, verduras y carne o mariscos en un mismo plato. Y si encima tiene socarrat, está para morirse de gusto.

 

2. Parmigiana di melanzane

Los italianos sí que saben. Es la versión vegetariana de la clásica lasaña: berenjenas, sofrito de tomate y queso parmesano.

 

3. Tabulé marroquí

Es un cuscús frío que se come a modo de ensalada. Sémola de trigo, dados de tomate, pepino y pimientos, con hojas de menta por un tubo.

 

4. Baba Ganoush

Similar al hummus, pero a base de berenjenas. Es un dip perfecto para acompañar con pan de fita y mojar hasta que se acabe el mundo.

 

5. Gazpacho y salmorejo

Una de nuestras mejores aportaciones a la comida mediterránea. Poco más que añadir.

 

6. Hummus

Puré de garbanzos cocidos con tahini, pimentón, comino, ajo y aceite de oliva. El dip más de moda de los últimos tiempos.

 

7. Pasta al pesto

Es un clásico que no falla. Pasta italiana con una salsa de aceite de oliva, ajo, queso parmesano y piñones. Apto para vegetarianos.

 

8. Falafel

Las croquetas árabes que nos están haciendo adictos a todos. Masa de garbanzos crudos posteriormente empanada y frita en aceite de oliva.

 

9. Pita de cordero

Este plato, común en países como Grecia, Líbano o Turquía, es uno de los más conocidos de la comida mediterránea. La salsa de yogur es lo mejor.

 

10. Pizza italiana

No nos podemos olvidar del plato más pedido del mundo. La pizza italiana no discrimina a nadie porque es flexible como ella sola. Es equilibrada siempre que sus ingredientes estén bien proporcionados con el grosor de la masa.