Vivir una etapa independiente, o alejarte de la casa de tus padres como una decisión personal para crecer es genial, aunque ello implique grandes responsabilidades en todos los sentidos. Además de tus preocupaciones están las de tu familia. Tu madre y las abuelas, principalmente, siempre se han preocupado por tu alimentación. ¿Has comido? ¡Es que no comes nada!. Reconoce que como la comida de la abuela y o de tu mamá, no hay en el mundo. ¿O sí?

La opción de la comida a domicilio

Tu ritmo de vida, los horarios de tus actividades y el estrés de cada día te llevan a comer un bocadillo o a pedir una pizza y tranquilizar a tu estómago. Pero ¿Cómo explicas a tu madre y a tu abuela que tu menú ha sido la comida rápida un día sí y al otro también?

Generalmente, la comida rápida se ha relacionado con alimentos poco saludables, con altos aportes calóricos. En ocasiones, es así, aunque tampoco haremos la guerra a una deliciosa pizza porque es todo un símbolo de celebración y reunión con amigos. Sin embargo, ¡Cuánto echas de menos aquella tortilla de patatas aromática, dorada y sabrosa de la abuela o de mamá!

Tortilla de Patatas

Hasta hace poco tiempo la oferta de la comida para llevar era limitada y, por eso, terminaba siendo tan poco atractiva como el bocadillo soso que hasta te cuesta preparar para cenar después de un largo día. Pero para tu alegría y para tranquilidad de los ángeles que han cocinado para ti durante años las mejores delicias caseras, las condiciones de la comida a domicilio han cambiado, y mucho.

¿Qué te apetece comer hoy?

A la hora de elegir lo que vas a comer, con frecuencia te apetece aquel pulpo a la gallega o pulpo á feira que te llena de nostalgia y recuerdos. O aquel arroz con bogavante que prepararon en tu casa con tanta habilidad, y que tenía un sabor inolvidable. Y la paella… ¡Lo que darías por tener frente a ti la paella de la abuela!

Plato de Paella

Imagina llegar a casa al borde de la congelación durante el otoño/invierno, y poder poner en tu mesa aquella sopa de ternera que te hacía quitar el jersey. Al tomar aquella sabrosa sopa, el calor venía de tu interior, de la comida casera que no cambiarías jamás por un plato de un restaurante con estrellas Michelín. Porque un restaurante de esa categoría es una maravilla, aunque cuando estás con tu pijama, tus calcetines de lana y tus pantuflas en el sofá de casa, el guiso o la sopa de la abuela se convierten en la quintaesencia de la mejor cocina que existe.

Vuelve a disfrutar de la comida de la abuela o de mamá en tu casa

Si has pensado que, para saborear la comida de la abuela cada día tienes que tenerla contigo, lo cual sería grandioso, te contamos que hay otras vías para solucionar tu vida gastronómica de manera ideal. Actualmente, muchos de nuestros restaurantes preparan y envían tu comida casera a domicilio, y te prestan un servicio excepcional.

Hoy tienes la oportunidad de disfrutar de la comida de la abuela, que tanto has añorado, en tu casa, sin invertir tiempo en cocinar. Además, puedes elegir si prefieres una tortilla de patatas, una sopa de ternera u otro plato casero, y decidir dónde y cuándo comerlo, con toda comodidad. La realidad contemporánea demuestra que la antigua creencia de que pedir comida a domicilio era un hábito poco saludable, monótono y preocupante, es cosa del pasado.

Olvídate de lavar, preparar y cocinar verduras y carnes para poder disfrutar de comida casera de calidad superior. Ahora puedes disfrutar en tu casa de la comida de la abuela recién hecha todos los días, gracias a que nuestros restaurantes que preparan para ti, comida sana a domicilio a precios razonables, para que ahorres tiempo, esfuerzo y ganes en calidad de vida. La abuela tranquila, y tú, feliz.