El término foodporn, más reconocible como #foodporn en Instagram, ha ido ganando popularidad en el vocabulario gastronómico actual. No es de extrañar. La mayoría de fotografías de comida que encontrarás en esta red social llevan este hashtag. Furor por el foodporn en toda regla.

Literalmente, significa comida porno. Hasta ahí llegamos todos. Pero…

 

¿Qué es exactamente la comida foodporn?

Sin irnos por los cerros de Úbeda, el foodporn es una manera de presentar los alimentos para evocar sensaciones placenteras en el comensal… o más bien en el espectador. Sí, en el espectador también. Porque aunque la comida foodporn se come, lo característico de estas comidas no es tanto los sabores, sino la estética.

 

Mejor en grandes cantidades

La presentación de este tipo de comida suele consistir en amontonar, generalmente por capas, numerosas cantidades de ingredientes. El tamaño importa, al menos en el foodporn.

 

Efecto chorreante o babeante

Otra apreciación es la disposición de elementos líquidos, como salsas o siropes, entre los ingredientes del plato. El efecto “chorreante” es uno de los motivos por los que se considera comida que causa placer.

 

Dilema: calórico o healthy

Por último, una de las características es el alto contenido calórico de sus platos. Esta cuestión cada vez está siendo más discutida y desmentida por algunos seguidores de esta tendencia. ¿Por qué? Muchos afirman que no necesariamente debe tratarse de comida muy calórica. Debe ser comida muy apetecible y sumamente irresistible, pero no está reñido con “lo healthy”. ¿Algún ejemplo? Sigue leyendo.

 

Los 5 platos más sexy del foodporn

A continuación te contamos los 5 platos más sexy que encontrarás, y comprobarás que no todos son altamente calóricos:

 

Hamburguesa

Primero de foodporn: la hamburguesa de mil capas. Este es el ejemplo típico. Imagínate esas hamburguesas, cocinadas en su punto y jugosas, alternadas con lonchas de cheddar derretido y un sinfín de salsas como si de un cuadro de Pollock se tratara. Es que con esto, la dosis diaria de placer queda más que cubierta. Eso es así.

 

Tortitas con chocolate

Este es un clásico. No puede faltar en el manual de foodporn, ni tampoco los brownies de chocolate, los gofres, los donuts, las tartas de varias capas… Todo lo que nos gusta, oye. Cumple la característica de cantidad, al disponer un montón de tortitas formando una torre. Y, por supuesto, el sirope de ágave, de caramelo, de chocolate o lo que más nos guste que chorree, lo hacen más foodporn aún si cabe.

 

Açai bowl

Por si no sabes lo que es: el açai bowl es el típico cuenco con yogur natural, varios trozos de frutas perfectamente dispuestos y otros ingredientes, como la miel, frutos secos, polen, semillas… ¿Qué tiene que nos entran ganas de comerlo? La perfección y delicadeza de las frutas, seleccionadas cuidadosamente, nos adentra en la sensualidad de la naturaleza inmaculada. ¿El toque sexy? Lo consigue la cremosidad del yogur como base del plato y el efecto chorreante de la miel que lo inunda por encima.

 

Bagels con aguacate y huevo poché

Al igual que el anterior, este es otro ejemplo de que el foodporn puede ser completamente sano. Este plato lo mismo te sirve para el desayuno, el almuerzo, la merienda o la cena. Además, es apto para vegetarianos. La elegancia de colocar finas rodajas de aguacate perfectamente “resbaladas” sobre una tostada ya es casi una obra de arte. Pero ya si encima a eso le añades un huevo poché, con la yema totalmente líquida recorriendo toda la tostada… entonces ya sueltas un OOOOHH.

 

Croquetas cremosas

Aquí ya se nos ha ido un poco la pinza. O bueno, en realidad no. Simplemente estamos siendo innovadores. En la lista de platos foodporn siempre encontramos los mismos platos, generalmente americanos, pero nos olvidamos de los de aquí. ¿Qué puede haber más sexy que unas croquetas con el interior cremoso, casi líquido? Nada. Así te lo decimos. Nada de nada. Bueno, quizá pueda acercarse la tortilla de patatas con el huevo semicuajado. Pero las croquetas se llevan la palma, con su explosión en boca, que ríete tú del peta-zetas.

 

¿Tú eres consumidor de comida foodporn? Venga, a nadie vas a engañar… ¡Todos lo somos!