Aviso para los lectores de este artículo: no nos hacemos responsables de las babas que caigan por su barbilla ni por el inminente ruido de sus tripas tras leer la información relacionada con el cupcake.

El que avisa no es traidor. Dicho esto, en este artículo queremos explicarte de dónde viene el cupcake y cuáles son sus diferencias con otros dulces similares. ¡Sigue leyendo!

 

¿Qué es un cupcake?

 

Un cupcake no es ni más ni menos que un pastel o una tarta pero en reducidas dimensiones. Vamos, la excusa perfecta para quitarte el antojo de dulce sin empacharte a lo bestia. Es la dosis ideal de tarta que todos necesitamos cada día para alegrarnos la vida.

Sus orígenes se remontan al siglo XIX en Estados Unidos, de la mano de inmigrantes ingleses. Concretamente, en el año 1796 Amelia Simmons se refirió al cupcake en su libro American Cookery como “una tarta cocinada en taza”. Más tarde, otras autoras lo mencionaron en sus libros de cocina. Actualmente, hay verdaderos chefs pasteleros especializados en cupcakes.

La elaboración es similar a la de un bizcocho pero en un molde mucho más pequeño, de barro o aluminio. A este recipiente se le coloca un papel, el famoso envoltorio que todos conocemos. ¿Para qué? Para que no se pegue al molde y también para comer el cupcake sin mancharnos.

 

Diferencias entre cupcake, magdalena, muffin y mugcake

 

Seguro que a muchos os han venido a la cabeza otros dulces por el estilo. Se parecen un montón pero no son exactamente iguales. Te contamos en qué se diferencian cada uno de ellos:

Magdalena

Probablemente el más parecido al mugcake. La principal diferencia es que la magdalena se elabora con aceite de oliva en vez de mantequilla, al menos en España. En Francia también son muy consumidas. Otra particularidad es que tienen un característico sabor a limón. Pueden rellenarse de chocolate, mermelada u otra crema dulce, al igual que el cupcake.

 

Muffin

Para empezar, suelen ser menos dulces, incluso hay muffins salados. La masa no incluye mantequilla, sino aceite vegetal, y no es tan batida como la de las magdalenas y cupcakes. Una característica que la diferencia bastante de estos dos es que llevan trozos de frutas, chocolate, frutos secos… Además, nunca van rellenos ni se decoran.

 

Cupcake

Lo más distintivo del cupcake con respecto a estos últimos es que se suele decorar con un frosting, elaborado con crema de mantequilla. Esto es lo que hace que se parezca más a una tarta al uso: la unión de bizcocho y crema. También se le añaden otros elementos decorativos por encima: perlitas de azúcar, bolitas de chocolate, marshmallows y otras golosinas. Una novedad son las figuras elaboradas con fondant que se colocan encima del cupcake.

 

Mugcake

Por último, hay otra variante del cupcake: el mugcake. La particularidad es que se elabora en el microondas en vez de en el horno. Es mucho más fácil de hacer y su textura es diferente: es mucho más húmedo al no deshidratarse tanto en el horno. Además, ¡se come directamente de la taza!