Curiosidades Publicado el 31.01.2019

Alimentos fermentados: una tendencia en auge

¿Fermentados? Algunos dirán: a mi fermentada sólo me gusta la cerveza. Pues eso es porque no han probado el kimchi o el chukrut, dos de los alimentos fermentados que están en la cresta de la ola.

No sólo bebidas como la cerveza o el vino se someten a un proceso de fermentación. También la leche se somete a un proceso de pasteurización para luchar contra las bacterias dañinas desde inicios del siglo XX. Esto llevó a menores pérdidas económicas y menos infecciones.

Pues bien: ahora los alimentos fermentados van más allá. Es una de las tendencias gastronómicas de este siglo. ¿Los motivos? Sus beneficios para la salud.

Propiedades de los alimentos fermentados

Más digeribles

Como las bacterias han hecho gran parte de la digestión por ti, te será más fácil digerir los alimentos fermentados.

Más vitaminas

Gracias a la fermentación, aumentan las vitaminas del grupo B y K2. Esta última no se encuentra  fácilmente en los alimentos no fermentados, y es beneficiosa para los huesos.

Depurativos

Las enzimas que contienen los alimentos fermentados sirven para eliminar y neutralizar residuos y toxinas. Pa fuera lo malo.

Antiinflamatorios 

Hacen aumentar nuestros anticuerpos para combatir infecciones y disminuye las inflamaciones intestinales, vinculadas a intolerancias y alergias.

Ejemplos de alimentos fermentados

Kimchi

El kimchi es un alimento fermentado de origen coreano. No es ni más ni menos que col china, aunque hay variantes de rábanos o pepinos. Tiene un sabor fuerte y característico, entre picante y salado. Es perfecto para guisos y sopas, o para acompañar con arroz.

Chukrut

El chukrut (o saurkraut) es un alimento fermentado, concretamente el repollo o col blanca. Tiene su origen en el centro de Europa, en países como Alemania, Suiza, Polonia, Rusia y Alsacia (Francia). Se suele comer como acompañamiento de platos de carne y también sirve de ingrediente para ensaladas. Tiene un fuerte sabor ácido.

Miso

El miso es una pasta que se elabora con semillas de soja y sal marina fermentada. En China y Japón se ha considerado un alimento curativo durante siglos. Su sabor cabalga entre dulce, salado y picante; algunas pastas de miso llegan a tener un sabor umami.

Kéfir

El kéfir es un probiótico, al igual que el yogur. Pero contiene mayor diversidad de bacterias y es tolerado por por la mayoría de intolerantes a la lactosa. Además, se suele utilizar para revertir esta intolerancia. Su origen se remonta a los pastores de las montañas del Cáucaso, siglos atrás.

 

¿Ya te has decidido en probar alguno de estos alimentos fermentados? Tranqui, la cerveza no te la quita nadie.