¿Sabes que la comida es una de las cosas más instagrameables del mundo? La red social está plagada de gatitos y perretes, pero también de platos deliciosos. Normal, porque las dos cosas provocan ansia viva en nosotros, los humanos. Y es uno de los motivos por los que la comida en Instagram triunfa tanto.

¿Quieres conseguir más likes con tu comida en Instagram? Quédate a leer este artículo y ponte manos a la obra:

 

1. Elige un sitio bonito

 

Lo primero de todo es elegir el sitio más bonito de tu casa, o del lugar donde hayas pedido la comida a domicilio que quieras fotografiar. Por ejemplo, la oficina donde trabajas, un parque, tu universidad…

Busca sitios bonitos que hagan lucir más todavía tu comida en Instagram. Puedes colocar la comida sobre una mesa de madera, encima de un sofá, en tus propias manos, encima de un mantel de picnic… Y no te olvides de decorar un poco la escena: la comida en Instagram puede ir acompañada de accesorios, como un libro, tu móvil, una planta bonita, un jarrón o cualquier elemento decorativo. Y si ya sale al lado un gatito o un perrete, tu comida en Instagram lo va a petar pero bien.

2. Emplata la comida

Depende del estilo que quieras darle a tu fotografía, si más rústica, más elegante, más informal… Pero en cualquier caso, tendrás que recolocar un poco tu comida en Instagram para que se vea lo mejor posible. Si es una pizza, pon una o dos porciones en un plato aparte, junto a la caja.

¿Un truco? Coloca la comida más colorida en primer lugar, porque será lo que llame más la atención. Por ejemplo, una ensalada, una hamburguesa con tomate y lechuga, los nigiris de varios colores… Y no te olvides de colocar más atrás los platos de mayor altura, como, por ejemplo, las bebidas.

 

3. Busca la luz perfecta

Siempre se ha dicho que el mérito de que una fotografía se vea increíble no es la calidad de la cámara, sino la calidad de la luz. Es importante que valores esto, porque es lo que marcará la diferencia para que tus fotos de comida en Instagram parezcan súper pro.

Si puedes, huye de la luz artificial. A menos que sea una luz peculiar, como las luces de neón o las guirnaldas de luces, que tienen un estilo muy Tumblr. Mejor intenta acercarte a la ventana, y deja que la luz llegue por el lateral de la comida, nunca totalmente de frente. Por supuesto, huye del flash de la cámara: aplanaría muchísimo la foto y la comida en Instagram se vería muy amateur.

 

4. Encuadra como un pro

Aquí viene otra parte importante. Y también es un momento en el que debes debatir un poco contigo mismo. ¿Cómo encuadrar la foto? Para empezar, ¿es mejor disparar de frente, desde arriba o totalmente cenital (vista áerea)? Pues depende.

Si es una pizza, lo mejor es cenital porque al ser una comida baja de altura, desde muy arriba es como se verá mejor. Pero, en cambio, si es una hamburguesa, lo ideal será de frente para que se vean bien los ingredientes. Si, por el contrario, es un cuenco de noodles, puedes permitirte el lujo de disparar desde arriba, de frente o cenital, porque se verá bien desde cualquier ángulo. Aunque una cosa sí es cierta: la comida en Instagram suele fotografiarse en cenital, por tradición. La decisión es tuya.

 

5. Súbelo a Instagram

Venga, ya no te queda nada. Tienes tu foto hecha y sólo te queda editarla mínimamente. Tampoco te pases mucho editando porque la naturalidad es sinónimo de profesionalidad. Olvídate de utilizar los filtros de Instagram. Hace tiempo que se pasaron de moda.

Ahora viene una parte esencial para llevarse bien con el algoritmo de Instagram: los hashtags. Tampoco abuses, pero por lo general, las fotos con más hashtags tienen más alcance y suelen tener más interacciones. Usa hashtags relacionados con la comida que hayas fotografiado, y recuerda que al buscar un hashtag, Instagram te recomienda otros similares. Puedes utilizar hasta 30 en una misma publicación.

 

¿Vas a seguir todos los consejos? Si es así, seguro que tu cuenta se va a ver beneficiada y tu comida en Instagram aparecerá mucho más llamativa. ¡Suerte con la vida foodie influencer!