¿Has probado el pad thai? Si aún no lo conoces, te recomendamos leer este artículo y pedirte inmediatamente un pad thai para comprobar que se ha convertido en tu plato preferido. Y si eres un gurú del pad thai, ¡puedes ahorrarte el artículo y pasar directamente a la acción!

Lo más característico de esta comida tailandesa es la manera en la que se cocinan los alimentos: los cocineros usan la técnica “stir-fry” o “salteado”, que consiste en agitar rápidamente los ingredientes en un wok. El truco es que el aceite esté muy caliente para que en pocos segundos el alimento esté cocinado y se puedan ir agregando especias y otros condimentos.

¿Un poco de historia? Tras la segunda guerra mundial, Tailandia no tenía un plato nacional y debido a la escasez general de alimentos, aprovecharon el arroz (alimento básico para los tailandeses) para crear los tallarines de arroz. Gracias al pad thai, Tailandia pudo darse a conocer culturalmente y llegar a cualquier paladar en el mundo entero.

En cuanto a los ingredientes del pad thai, este platillo consta de tallarines de arroz, pasta de tamarindo, salsa thai de pescado, gambones o langostinos, pimiento rojo u otros vegetales, acompañado de brotes de soja y otros germinados, además de cacahuetes y cilantro. Es habitual decorar el pad thai con una rodaja de limón, pues le da un sabor refrescante a un plato de lo más especiado y picante a causa del chile tostado que incorpora.

¿El resultado? Un menú de lo más completo: que equilibra las proteínas del pescado y los mariscos, los carbohidratos de los tallarines y las vitaminas y minerales que aportan las verduras. El pad thai es un plato muy sabroso, al igual que la comida china, pero generalmente menos grasiento y más equilibrado en cuanto a matices de sabor.

Anímate a probar platos nuevos y sorprender de vez en cuando al paladar, ¡que a veces necesita explorar territorios desconocidos!