¿Te acuerdas? Aquellos paseos en bici, aquellas tardes jugando con nuestros primos y hermanos, aquellos días largos de playa en los que acababas con arena hasta en las orejas y más colorao’ que un salmonete.

Oh, bendita infancia. ¡Quién pudiera volver a esos años! Cuando nada importaba y tu momento de mayor preocupación era que te castigasen sin helados. Y cuando ocurría, eso sí que era un dilema… Quedarte sin tu calippo, sin tu frigo dedo, sin tu drácula. Injusticias de la vida infante.

Y es que esos helados coronaron nuestros días de juventud (aunque seguro que algunos continúan sin privarse de estas delicias “políferas”…). Porque hoy en día algunos de estos helados existen todavía y se siguen consumiendo (lo bueno, dura…). ¿Sabes el origen de estos ricos helados? Te lo contamos en 3, 2, 1…

  1. Drácula: La historia se remonta en 1977 cuando la empresa Frigo decidió lanzar un polo de lo más original, el Drácula. De tres sabores: cola, fresa y vainilla. Ni más ni menos.
  2. Frigo Dedo: Pero todo se revolucionó aún más en 1980, cuando Frigo encontró una empresa italiana que fabricaba moldes tridimensionales (lo cual desafiaba definitivamente a los típicos polos lisos). Pues bien: aquí nació el Frigo Dedo. Con numerosas dudas por miedo a que se asociase con canibalismo, finalmente este helado fue un verdadero furor.
  3. Frigo Pie: Y más lo fue el Frigo Pie, en 1980, por ser ya el colmo de los colmos: comerse un pie.
  4. Calippo: Otra sorpresa nos dieron cuando inventaron el Calippo (Ippo, Ippo, Ippo…), que a priori resultaba extraño porque era un polo sin palo… Como la gente no sabía cómo comérselo, incluso lanzaron un spot que sirvió de manual de instrucciones. Pero estos no fueron los únicos helados de los ochenta. También os acordaréis de…
  5. El Colajet: Un cohete con sabor cola para aterrizar en la luna…
  6. El Twister: Bien que lo disfrutábamos, con su hermano Twister Choc.
  7. Los Fantasmikos: Una bolsa con 5 mini polos, para los más indecisos.
  8. Mikolápiz: El helado con forma de lápiz y una mina de chocolate ara sacar punta a todo su sabor…
  9. Minimilk: El mini helado de nata, fresa o chocolate, para los más peques o para los que eran más lentos y se les derretía enterito.

¿Cuál fue tu helado favorito de la infancia? Y venga, sé sincero: ¿cuál de ellos lo sigue siendo? Sin duda, nuestro preferido es el Calippo porque está suuuuper fresquito, ¡y no mancha! 😀