Llega el día del Orgullo Gay y todo se tiñe de los colores del arcoíris para representar la diversidad. Nuestras calles se llenan de banderas LGBTI, globos de colores, abanicos (más que necesarios para soportar las altas temperaturas…) y un sinfín de objetos que pasan de ser objetos sin más a tener un mensaje y un guiño a estos días tan socialmente relevantes.

Si todo se tiñe de color, la comida no iba a ser menos. Sobre todo cuando siempre se ha dicho que comemos por los ojos. Está demostrado que un plato colorido es más atractivo a la hora de comer. Por eso, en este artículo te damos una lista de los platos más coloridos para conmemorar el día del Orgullo Gay. ¡Allá van!

  1. Paella

Ummmm. ¿A quién no le apetece ahora mismo una paella, ya que estamos en verano? El plato español más conocido internacionalmente está lleno de color. Principalmente, el protagonista es el color amarillo anaranjado, causado por el uso del azafrán. Pero, aparte, la paella se llena de colores cuando es vegetariana o de marisco: verdes y rojos, que la hace más apetitosa aún (si cabe).

  1. Gazpacho y salmorejo

¡Ay, ay, ay! Aquí viene la parejita. El gazpacho y el salmorejo son como hermanos mellizos que se pelean por ver cuál es el mejor. Hay quienes prefieren el gazpacho por su frescor y su mezcla de sabores, y otros que se decantan por el salmorejo por su textura emulsionada y su potente sabor. A nosotros nos gustan los dos, pero en materia “de color”, el salmorejo gana al estar acompañado de huevo y jamón, que aportan más matices a esta obra de arte.

  1. Nachos con guacamole

Venga, dejemos la comida española un rato al margen. Ahora nos vamos a Mexico, con los nachos con guacamole. Es un plato colorido lo mires por donde lo mires: totopos amarillos, guacamole verde (a base de aguacate) y pico de gallo (tomate rojo, pimiento verde, cebolla morado, cilantro verde…). Vamos, un plato colorido a lo Frida Kahlo.

  1. Tabulé

Plato marroquí por excelencia, a base de cous cous. Súper fresquito y perfecto para el verano, cuando nos apetece comer menos y más ligero. Sus colores los aportan verduras como: tomate en daditos, perejil, cebolla morada, zanahoria, pepino…

  1. Y el ganador: Poké Bowl

Sin duda, el plato más colorido. El poké bowl se lleva la palma. Y no nos extraña, puesto que es un plato de origen hawaiiano (inspirado en la cocina japonesa) y todos sabemos lo coloridos que son los hawaiianos…

Este plato tiene todos los colores del arcoíris: tomates cherry y atún (rojo), salmón y zanahoria (naranja), pepino, edamame y aguacate (verde), amarillo (mango y maíz) y… lombarda (¡morado!). Bueno, vale, falta el azul. Pero eso se soluciona rápido con unos arándanos, que le pega totalmente, ¿verdad?

Y tú, ¿comes por los ojos? ¿Te encanta el color en la comida? ¡Un brindis por la diversidad!