Desde hace tiempo se va imponiendo una tendencia, antes muy desconocida, que podéis encontrar en numerosos restaurantes de Just Eat. A los amantes del sushi les va a chiflar porque sus ingredientes son prácticamente los mismos.

Se trata del poke bowl o poke hawaiano: se llama así porque se sirve en un cuenco y se come directamente desde ahí, con palillos chinos o como te sea más fácil.

También se le podría llamar “deconstrucción de sushi” porque, como veréis, el poke y el sushi clásico coinciden bastante: sus ingredientes principales son una base de arroz avinagrado, sobre la que se colocan otros ingredientes sabrosos como si se tratara de una ensalada de lo más fresquita.

Generalmente, un poke hawaiano lleva dados de atún, de salmón o de cualquier otro pescado (como pez mantequilla, lubina, entre otros). Va acompañado de verduras de todo tipo: pueden ser edamame (unas judías verdes cocidas o hechas al vapor), rábano, zanahoria, tomates cherry, dados o rodajas de aguacate, pepino, cebolla blanca o roja, lombarda…

Además, al poke hawaiano se le añade por encima cebollino, pipas de calabaza o girasol, semillas de amapola o de sésamo… Y la salsa, puede ser a tu gusto, pero normalmente se rocía con salsa de soja oscura o una más dulce que recuerda al sabor de la miel.

El caso es que el poke bowl es un plato de lo más completito, en cuanto a nutrientes se refiere, porque contiene proteínas, carbohidratos, vitaminas y minerales. Y, por si fuera poco, es bastante potente de sabor. Encima, el poke hawaiano sacia muchísimo (aunque te costará dejar de comer porque está increíble).

Si todavía no has probado este delicioso plato, de origen hawaiano y raíces japonesas, lo tienes muy fácil: busca restaurantes de sushi desde Just Eat y en muchos encontrarás una sección llamada Sashimi & Chirashi, en la que suelen ofrecer el típico poke hawaiano. ¡Que lo disfrutes!