Con motivo del Día de la tortilla de patatas, que se celebra el 9 de marzo, hemos entrevistado al personaje “con más huevos” de nuestro spot. Es una señora entrañable, con mucha historia y más experiencia que un Honoris Causa. Con todos ustedes, les presentamos a Doña Tortilla.

-Buenos días, Doña Tortilla. Es un placer tenerla aquí. ¿Cómo está?

-Buenos días, majo. Para empezar, ¿cómo que usted? ¡Ni hablar del peluquín! Tutéame, por favor. Sé que los años están ahí, pero todavía me siento joven. Oye, y gracias a vosotros por invitarme. Qué nivel, Maribel.

-Sin problemas. Claro que sí, como el buen vino, mejoras con los años. ¿Cuáles son los orígenes de la tortilla de patatas?

-La tortilla de patatas es un plato que nunca pasa de moda. Nació con el ingenio, que suele surgir de la carencia. Dos o tres ingredientes y un poco de maña es lo que caracteriza este plato, que tal y como se ha documentado, ya existía en el siglo XVI tras el descubrimiento de América.

-¿Qué hace especial a la tortilla de patatas?

-Pues, hijo, lo que la hace especial es el sabor potente a aceite de oliva y la cebolla pochadita, además de esa textura de la patata blandita que ha soltado todo su almidón y se ha “emulsionado” un poco con el huevo, dejándonos una experiencia única para los cinco sentidos. Para hacer una tortilla de patatas como Dios manda, hace falta un poco de práctica y experiencia. Qué te voy a contar yo… Da igual la manera en que la hagas, pero la tortilla tiene que ser jugosa y esponjosa.

-Como sabrás, la sociedad está dividida entre amantes de la tortilla con cebolla o sin cebolla, bien hecha o poco cuajada… ¿Qué nos puedes decir al respecto? 

-Como he dicho antes, no importa la manera en la que la hagas. Da igual si te gusta más hecha. El caso es que tiene que quedar jugosa. Es como el punto de la carne: está bien que la hagas muy hecha o poco hecha, pero sin destrozar el producto. A mí me parece que la cebolla es imprescindible y que el punto estrella de la tortilla de patatas es un pelín líquida, es decir, que puedas distinguir el huevo entre las láminas de patata. Pero tampoco excesivamente babeante… Babeante tiene que ser la cara del comensal, eso sí (Risas).

-¿Qué opinas de las variantes “modernas” sobre la tortilla de patatas? 

-Bueno, con la edad que tengo yo, he probado de todo. Soy una mujer moderna. Una vez vi una deconstrucción de tortilla, servida en una copa, con varias capas. Habían usado una cantidad de cachivaches para hacerla… Una ingeniería, vamos. Me pareció gracioso. También podemos encontrar tortillas rellenas, con chorizo, con queso… De todo tiene que haber en este mundo, claro. Me alegro mucho de que las nuevas generaciones experimenten con los platos tradicionales. Pero yo, personalmente, me quedo con la tortilla de toda la vida.

-Nosotros también nos quedamos con la tortilla tradicional, sin pretensiones ni artificios. Gracias por inspirarnos a todos con tus palabras y por ser un referente en la gastronomía española. Ya lo sabes: esta es tu casa y puedes volver cuando quieras.

-Te cojo la palabra, muchacho. También podéis hacerme una visita cuando queráis. Cualquier cosa que necesitéis, me decís. No me vayáis a pasar hambre, eh. Muchos besos a todo el equipo y andando, que es Gerundio.