Adiós a Steve Jobs tras su muerte. Recordamos sus enseñanzas para emprendedores.
El mundo de la tecnología está conmocionado con la noticia de la muerte de Steve Jobs, y en cierta manera, el equipo de personas que forman parte de Just-Eat también. Su tuviéramos que buscar un adjetivo con el que definir el carácter o la actitud de nuestra compañía, probablemente éste sería: EMPRENDEDOR. Y en este sentido, Steve Jobs ha sido y seguirá siendo para las generaciones futuras de “Just-Eatianos”, un ejemplo inspirador. Desde Just-Eat no queríamos dejar pasar la oportunidad de recordar a Jobs, también por su legado para/con ese tipo de personas que tienen un sueño y caminan hacia él. Estos mismos preceptos, son los que nos inspiraron a nosotros y a día de hoy nos siguen movilizando para romper esquemas y seguir creciendo.
Buscando en la red, hemos recopilado y nos gustaría compartir con vosotros, algunos de estos mandamientos o enseñanzas que Steve Jobs siempre se preocupó de predicar con el ejemplo. Son estos:
Haz lo que te apasiona
“La única forma de hacer bien un trabajo es amando lo que haces. Si todavía no lo has encontrado, sigue buscando. No desesperes. Como en el amor, sabrás cuando lo has encontrado”.- Decía Jobs en el discurso que ofreció en la ceremonia de graduación de la Universidad de Stanford en 2005.
Sigue y escucha a tu intuición
A Jobs, seguir sus instintos (realizando un curso de caligrafía que le apasionaba pero aparentemente no tenía ninguna utilidad práctica) le dio un conocimiento que luego aplicó y se convirtió en uno de sus valores diferenciales. Cobró sentido.
Investiga, observa, investiga…
La observación es fundamental para los emprendedores. Confiere al que la practica una visión privilegiada del entorno que le permite llegar a detectar necesidades de mercado que en ese momento estaban adormecidas; es decir, que la gente ni siquiera sabía que tenía (esta idea nos resulta bastante familiar).
Ficha a los mejores
Un tema importantísimo para que un proyecto nuevo pueda llegar a prosperar es la selección del equipo de trabajo. Jobs siempre se preocupaba por invertir en talento, reclutando a los mejores.
Mantén una plantilla reducida
Mantener una plantilla limitada permite al empresario o la dirección, establecer una relación más cercana con sus empleados, y por ende, hacerles sentir parte del proyecto, seducirlos con la idea que mueve el negocio, comprometerles con los resultados.
Intenta seducir a tus socios y empleados
Cuentan que Jobs tenía un carisma personal que mantenía motivados a los empleados: su entusiasmo contagioso fue la razón por la que el personal que diseñó el primer Mac se pasó tres años seguidos trabajando 90 horas a la semana.
La calidad como religión
Comprometerse con hacer un trabajo de calidad es fundamental para el desarrollo de una idea: dejar las cosas a medias o conformarte con “lo que hay” nunca es sinónimo de éxito. Siempre hay que aspirar a más.
El fracaso como lección
“A veces cuando innovas, cometes errores. Es mejor admitirlos rápidamente, y seguir adelante apostando por tus otras innovaciones”, decía Jobs. Lo importante es aprender de los errores y comprender de una vez por todas, que el fracaso es una de las mayores fuentes de aprendizaje.
Si tienes una idea, apuesta por ella
“Ser el hombre más rico en el cementerio no me importa… Ir a la cama por la noche diciendo que hemos hecho algo maravilloso… ESO es lo que me importa”. Hay negocios que nacen sin saber cómo se van a rentabilizar. Sin embargo, esto no quiere decir que no puedan llegar a ser ideas que revolucionen el mundo.
EL MOMENTO ES AHORA
“¿Quieres perder el resto de tu vida vendiendo agua edulcorada o quieres una oportunidad para cambiar el mundo?”, decía Jobs.
¡Cambiar el mundo! – Respondemos todos a una en Just-Eat.
Muchas gracias Steve Jobs por permitirnos aprender de ti. D.E.P














